Qué dice la Ley de Propiedad Horizontal sobre las plazas de garaje en las comunidades de vecinos

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La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) es la norma que regula la convivencia y la gestión de las comunidades de propietarios en España. Aunque muchas de sus disposiciones se centran en viviendas y locales, también establece reglas claras sobre las plazas de garaje, uno de los elementos que más dudas y conflictos suele generar entre vecinos.

Según la legislación vigente, la plaza de garaje suele tener la consideración de elemento privativo, siempre que así conste en el título constitutivo del edificio. Esto significa que su propietario tiene un derecho de uso exclusivo, aunque el garaje forme parte de una zona común del inmueble, tal y como recoge el artículo 5 de la Ley de Propiedad Horizontal.

No obstante, el hecho de que la plaza sea privativa no implica una libertad absoluta. El propietario debe respetar las normas de convivencia y los estatutos de la comunidad, además de contribuir a los gastos generales y al mantenimiento del garaje conforme a su cuota de participación.

Uno de los aspectos más relevantes en los últimos años es la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos. La ley permite que un propietario instale un cargador en su plaza sin necesidad de aprobación previa por parte de la comunidad, siempre que lo comunique con antelación y asuma íntegramente el coste de la instalación, tal y como establece el artículo 17.5 de la LPH.

En cuanto al uso de la plaza, la normativa y la jurisprudencia aclaran que se pueden aparcar uno o incluso varios vehículos si el espacio lo permite y no se invade ninguna zona común. Sin embargo, utilizar la plaza como trastero, realizar cerramientos o modificar su uso original suele requerir autorización expresa de la comunidad, al tratarse de cambios que afectan al conjunto del inmueble.

En definitiva, la Ley de Propiedad Horizontal busca un equilibrio entre el derecho individual del propietario y el interés general de la comunidad, estableciendo límites claros para evitar conflictos en los garajes comunitarios, tal y como recoge este análisis publicado en idealista/news